Los centros Carmín trabajarán, a través de la educación, sobre los perjuicios que la Mutilación Genital femenina ocasiona a la mujer y, por extensión, a toda la comunidad. Desde los centros Carmín se incidirá en los 5 actores principales, transmitiendo y aportando la información adecuada a cada uno de ellos.

Todos los actores intervinientes han de
ganar con los cambios introducidos, sin sentirse ninguno de ellos ofendido o perjudicado, ni económica ni socialmente. Para ello se trabajará con cada uno de los grupos adaptando la información que necesitan cada uno por separado y también conjuntamente, con aquella información que sea necesaria compartir, para la mejora y el enriquecimiento de toda la comunidad o, cuando sea necesaria, la colaboración de todos ellos.
Actores que intervienen en la mutilación
1- Las mutiladoras o purificadoras: gozan de un gran prestigio y poder dentro de la comunidad, además de haber hecho de esta práctica su manera de ganarse la vida. Si pierde su trabajo se sentirá atacada y por lo tanto utilizará su capacidad de influencia para criticar y boicotear cualquier acción que deseemos llevar a cabo (cosa que ha hecho fracasar a muchas organizaciones que lo han intentado). La mutiladora-purificadora-comadrona, será formada y reconvertida profesionalmente para que se sienta revalorizada y colabore en el proyecto.
2- Las Mujeres: sobre todo las de más edad, son las encargadas de transmitir a las niñas las costumbres ancestrales y los valores deseables en una buena esposa y madre, es por ello que las mujeres, sobre todo las ancianas, tampoco deben apartarse del proceso educativo de las niñas, ya que eso las haría sentirse rechazadas y menospreciadas. Éstas contribuirán y participarán de la evolución y conocimientos de las niñas, recibiendo ellas también toda la información por las que muestren interés o creamos conveniente.

La sexualidad es un tema tabú para las mujeres, que no acostumbran a hablar de ello: la mayoría ignoran que el sexo puede ser placentero para ellas y lo aceptan como una
3- Religión: al ser comunidades con una cultura pseudoreligiosa muy arraigada, los líderes religiosos tienen mucho poder de influencia, de tal manera que siguen manteniendo el discurso heredado y se reafirman en él para seguir manteniendo el poder. Ellos ven un peligro para su cultura y su fe la información que les llega de agentes externos, viendo como un deseo de occidentalización el discurso en contra de la MGF que les acusa y culpabiliza y, por tanto, les resulta difícil de entender y aceptar, ya que la mayoría de la información que se les facilita no está adaptada a su nivel de comprensión y se hace desde la crítica y la criminalización.
4- Hombres: la mayoría de los hombres desconoce el proceso de la ablación, ya que al ser una práctica de mujeres, promovida por mujeres y realizada por mujeres, a espaldas de los hombres, no saben las consecuencias que ésta tiene por ser un tema tabú. A los hombres se les explicarán tanto los perjuicios de la MGF, como los beneficios emocionales, sanitarios y sexuales de una mujer no mutilada.
5- Las niñas: durante el periodo de estancia en el centro recibirán instrucción y conocimientos en todas las materias necesarias para aprender a ser autosuficientes. Las niñas educadas en los centros, serán “empoderadas”, dotándolas de las herramientas y tutela necesarias para desenvolverse de manera autónoma en su entorno, ganando de esta manera atractivo ante los posibles maridos o suegras, a fin de que consideren la “no mutilación” una ventaja que perderían de ser mutiladas.
obligación hacia sus maridos. El personal sanitario del centro será el encargado de explicarles el funcionamiento de los órganos genitales y reproductivos. Se les facilitará la información sobre las consecuencias de la MGF, que ellas mismas han sufrido, para que se identifiquen con los síntomas que antes, por falta de información, no han asociado a esta práctica, como por ejemplo la incontinencia urinaria, el dolor durante las relaciones sexuales y las reglas, los problemas en el parto, etc., evitando de esta manera que sus hijas pasen por ello.

Todas las madres quieren a sus hijas, ninguna les haría daño voluntariamente, facilitan la mutilación porque creen que es lo mejor para las niñas. Es necesario demostrarles, de una manera inteligible para ellas, que la mutilación no sólo no las beneficia en nada sino que las perjudica.
Es necesario que éstos conozcan otras interpretaciones de sus libros “santos”, que en ningún momento dicen que la mutilación deba ser realizada. En realidad, según el Islam el ser humano está formado de una parte física y otra parte espiritual (soplo de Dios). Por lo tanto, si el cuerpo es de Dios no se puede mutilar ni agredir de ninguna manera, igual que el suicidio es pecado en la religión católica. Este trabajo será realizado por otros líderes religiosos que no están de acuerdo con la MGF y que apoyan también el proyecto Carmín.
Algunos hombres repudian a sus mujeres por mostrarse poco receptivas al sexo, por oler mal o por ser incapaces de contener la orina. Lo que no saben es que éstas son consecuencias de la MGF, ya que el ano y la uretra de algunas mujeres también son dañados durante la mutilación si opone resistencia y se mueve mucho durante la operación, de tal manera que las relaciones sexuales resultan dolorosas, algunas mujeres tienen problemas de incontinencia urinaria o huelen mal.
Al ser las niñas independientes económicamente una vez “graduadas”, sus padres no sólo no tendrán necesidad de casarlas para obtener una dote y eliminar una carga alimenticia, sino que al ser beneficiarios del “usufructo” de los bienes de la niña, retardarán ese momento hasta que ella decida casarse. Con esto conseguimos, además, evitar los matrimonios prematuros de las niñas y las bodas forzadas.
Método
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